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Publicación del Foro de Reflexión sobre la Realidad Salvadoreña – FORES–
No. 15, septiembre – diciembre 2026. Revista cuatrimestral. San Salvador, El Salvador, Centroamérica
América Latina ante el fenómeno de la fuga de cerebros
Latin America facing the phenomenon of brain drain
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Este trabajo tiene la licencia
Recibido: 01/07/2026 Aprobado: 30/08/2026 |
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Universidad Internacional del Atlántico, EE. UU.
Docente e investigadora académica
https://orcid.org/0009-0007-7462-8596
Resumen
América Latina es una región que exporta talento — fuga de cerebros —, lo cual está afectando a la región debido a la pérdida de capital humano cualificado. Sin embargo, este fenómeno puede ser revertido si los gobiernos implementan políticas que faciliten su retorno, como la creación de redes, surgimiento de comunidades científicas virtuales, establecimiento de acuerdos con universidades de los países desarrollados, entre otras medidas recomendadas por los profesionales encuestados y la autora. Asimismo, estas redes mencionadas pueden abrir nuevas oportunidades para el fortalecimiento de las comunidades científicas en los países de origen y las posibilidades de una carrera académica. Esta investigación analiza el fenómeno de la fuga de cerebros en Latinoamérica a través de la teoría de Sistemas y Redes Migratorias o la teoría de Redes Sociales, y presenta un caso de estudio que consiste en el análisis de los datos obtenidos de una encuesta realizada a profesionales latinoamericanos altamente cualificados que residen en países distintos al de su origen.
Palabras clave: América Latina, fuga de cerebros, talento, redes, país en desarrollo.
Abstract
Latin America is a region that exports talent— or brain drain—which is negatively impacting the region due to the loss of skilled human capital. However, this phenomenon can be reversed if governments implement policies that facilitate its return, such as creating networks, fostering virtual scientific communities, establishing agreements with universities in developed countries, and other measures recommended by the professionals surveyed and the author. Furthermore, these networks can open up new opportunities to strengthen scientific communities in countries of origin and enhance prospects for academic careers. This research analyses the brain drain phenomenon in Latin America through the lens of Migration Systems and Network Theory or Social Network theory, and presents a case study based on data from a survey of highly qualified Latin American professionals residing outside their home countries.
Keywords-Latin America, brain drain, talents, network, case study, developing country,
I. Introducción
La gran demanda mundial de talento ha contribuido a aumentar la migración de recursos humanos especializados, en respuesta a nuevas oportunidades, incentivos y recursos. Las economías más desarrolladas, que hacen un uso extensivo de la ciencia y la tecnología, actúan como grandes imanes que atraen importantes flujos de especialistas capaces de generar ideas o productos y de aplicar conocimientos en complejos procesos de producción e innovación.
Se estima, por ejemplo, que en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE[7]) el número de inmigrantes con más de 13 años de escolaridad es de 33,5 millones, en su mayoría, se encuentran concentrados en países de receptores como Canadá y Australia, donde constituyen más de la mitad de la población foránea (OECD/EU, 2018).
En efecto, a diferencia del término “movilidad” —el cual a lo largo de los años ha gozado de neutralidad valorativa—, el concepto de “fuga de cerebros” cobró relevancia desde el momento mismo en que surgieron intensos debates ideológicos en la década de 1960. Estos debates se centraban especialmente en las estrategias de los gobiernos nacionales para desarrollar políticas públicas que fomentaran la ciencia, la tecnología y la innovación, así como el crecimiento y la competitividad. Así, si bien la emigración es, en general, un fenómeno de gran interés político, la emigración de profesionales cualificados despierta un interés renovado, lo cual se debe a que la partida de dicho recurso humano puede evidenciar la incapacidad de los sistemas políticos nacionales o reflejar el predominio de otros países que resultan muy atractivos para los jóvenes —con o sin educación superior— que aspiran a una plena realización profesional.
En cuanto a la magnitud e importancia de la emigración cualificada latinoamericana dentro de los flujos internacionales —tomando como referencia los datos de Estados Unidos, su principal destino—, se observa un aumento en el número absoluto de emigrantes cualificados, pero una disminución de su participación relativa en el conjunto de los flujos migratorios.
Preguntas de la investigación
• ¿Cómo afrontan los países latinoamericanos la fuga de cerebros?
• ¿Cuál ha sido la incidencia de la fuga de cerebros en la región?
Hipótesis
América Latina carece de las condiciones necesarias para albergar y emplear a trabajadores altamente cualificados de acuerdo con su formación profesional; por ello, estos deciden emigrar a países más desarrollados en busca de un entorno científico adecuado donde puedan desarrollar su potencial productivo al máximo.
II. Metodología de investigación
La metodología de la investigación es mixta. Por un lado, se cuenta con la parte teórica, que fundamenta el análisis en la teoría de los sistemas y redes migratorias o teoría de las redes sociales; por otro, la parte empírica, que consiste en el análisis de las respuestas obtenidas mediante una encuesta realizada a personas consideradas parte del fenómeno de fuga de cerebros provenientes de países latinoamericanos.
1. Teoría de los sistemas y redes migratorias o teoría de las redes sociales
La teoría de las redes sociales, cuyos orígenes se remontan a las décadas de 1930 y 1940, ha recibido —hasta alcanzar su configuración actual— diversas influencias provenientes, fundamentalmente, de la antropología, la psicología, la sociología y las matemáticas. Constituye un buen ejemplo para destacar cómo la teoría, el aparato conceptual, los métodos y las técnicas pueden vincularse entre sí. Esta teoría aporta una perspectiva innovadora: la relacional, la cual centra su análisis en las relaciones entre las unidades que interactúan; así, la teoría, los modelos, los métodos y las aplicaciones pueden expresarse en términos relacionales. En tal sentido, la unidad de análisis no es el individuo, sino el conjunto formado por los individuos y los vínculos existentes entre ellos, tal como señala Henao (2012).
¿Qué es una red social? Las redes sociales pueden definirse como un conjunto delimitado de actores —individuos, grupos, organizaciones, comunidades, sociedades globales, etc., tales como universidades, organizaciones de la diáspora, organismos gubernamentales y no gubernamentales, agencias de empleo privadas, corporaciones, organizaciones religiosas y culturales, entre otros— vinculados entre sí mediante una relación o un conjunto de relaciones sociales, según Henao (2012) y Poros (2011).
Para complementar la definición de red social, cabe mencionar algunos conceptos fundamentales para comprender y analizar el fenómeno de las redes sociales: actor social, vínculos relacionales, díada, tríada, subgrupo y grupo. En cuanto a la conceptualización de cada uno: en primer lugar, los actores sociales son entidades sujetas a los vínculos de la red social; pueden ser individuos, empresas, unidades sociales colectivas, departamentos de una empresa, agencias de servicios públicos municipales, estados, etc.
Los vínculos relacionales son las conexiones entre pares de actores, constituyendo una unidad de análisis en las redes sociales. Estos vínculos son de diversa índole: personales o de amistad; transferencias de recursos (bienes, dinero, información, etc.); asociaciones; interacciones conductuales o mentales; movilidad geográfica o social; conexiones físicas; relaciones u organizaciones formales, entre otros.
Las díadas y tríadas se refieren a la posible conexión entre dos o tres actores, respectivamente. El subgrupo puede definirse como cualquier subconjunto de actores junto con los vínculos existentes entre ellos. Finalmente, las redes sociales tienen la capacidad de modelar las relaciones entre sistemas de actores —denominados grupos como aquel conjunto de actores sobre el cual se miden los vínculos—, tal como sostiene Henao (2012).
Asimismo, la idea central de las redes sociales se basa en lo que las personas piensan, sienten y hacen. Estos elementos se originan y expresan en los patrones de relaciones situacionales que surgen entre los actores, oponiéndose así a la noción de que las características individuales de los actores constituyen la base o la causa de los patrones de comportamiento y, por ende, de la estructura social. En este sentido, lo que más importa en la teoría de redes son los vínculos existentes entre los distintos actores en las diversas situaciones en que se les observa. Dicho de otro modo, los actores sociales y sus acciones se perciben como interdependientes y no como unidades autónomas, y los vínculos relacionales entre ellos pueden indicar transferencias de recursos, tanto materiales como inmateriales. Además, los modelos de la teoría de redes conciben las estructuras de relaciones como entornos que, o bien brindan oportunidades, o restringen la acción individual. Del mismo modo, los modelos de redes identifican las estructuras social, económica, política, etc., como patrones constantes de relaciones entre actores, tal como sostiene Henao (2012).
Según Poros (2011), la característica más distintiva de las redes migratorias es que pueden abarcar dos o más naciones, aunque también tienden a ser bastante restringidas y precisas en cuanto a los vínculos que las conforman. Además, dichos vínculos conectan a posibles migrantes en sus países de origen con otros en los países de destino, o bien intentan vincular a migrantes altamente cualificados con instituciones u organizaciones del país receptor interesadas en contratarlos.
Por consiguiente, si se aplica esta teoría al tema de la migración de talento, nos encontramos ante un modelo de decisión basado en redes, donde los nodos o vértices representan a personas con un alto nivel educativo que investigan en su campo de conocimiento, y los enlaces reflejan la producción académica, científica o investigadora que llevan a cabo con sus pares para lograr un mayor desarrollo o una mayor cantidad de resultados de investigación.
Para tomar la decisión de emigrar, el investigador considera los siguientes criterios: el grado promedio de la red, dado que la productividad de los científicos depende del nivel de colaboración científica que desarrollan; la utilidad generada por los distintos tipos de vínculos; el efecto que los vecinos ejercen sobre la productividad individual; y las valoraciones de las diferentes ubicaciones y de la tecnología disponible para los científicos. En el modelo, el investigador que desea emigrar decide si tendrá como vecinos a científicos de su misma red local o a científicos del país desarrollado; una vez realizado el proceso de sustitución de vecinos, aquellos que elige generan efectos positivos y complementarios en su productividad, tal como señala Del Río (2009).
Los científicos que deciden emigrar lo hacen con el objetivo de aumentar su productividad. Dado que la productividad de cada investigador depende de la colaboración científica que pueda desarrollar con sus pares, los científicos elegirán aquellos lugares donde exista una mayor probabilidad de incrementar el grado de cada uno, es decir, la medida de la red, aproximada mediante su grado promedio, será la variable que el investigador utilizará para decidir en qué red se ubicará. Aquellas redes con un grado promedio más elevado representan redes con una mayor colaboración científica.
La colaboración científica genera rendimientos crecientes, concepto que en el modelo se denomina “función de aglomeración”; el cual refleja los efectos positivos que la interacción con otros científicos tiene sobre la productividad del investigador para fortalecer su trabajo. Además de la colaboración científica, la productividad de los investigadores depende de la infraestructura, los recursos tecnológicos y el capital de inversión a su disposición. En las economías desarrolladas, la función de aglomeración y la infraestructura tecnológica son mayores; una mayor concentración de científicos exige una infraestructura tecnológica más robusta, por lo que, en general, ambas variables presentan una relación positiva en su comportamiento.
Cuando los investigadores de países en desarrollo se trasladan a países desarrollados, el cambio en su red geográfica puede ser temporal o permanente. Si el número de vínculos desarrollados por el investigador supera el grado promedio de la red de colaboración científica, su salida será permanente; en cambio, si el número de vínculos con la red del país desarrollado es inferior al grado promedio de dicha red, la salida será transitoria, ya que existe una mayor afinidad con los científicos del país de origen —con quienes realiza la mayor parte de su labor científica— y regresará una vez concluido el proceso de investigación que motivó su partida.
La fuga de cerebros, como señalan Del Río (2009) y Henao (2012), se produce debido a que la búsqueda de una mayor colaboración científica a menudo requiere conexión geográfica; esto se debe a que el trabajo de investigación conjunto precisa de componentes logísticos —como tecnología y capital disponible— que se encuentran en lugares específicos de los países desarrollados. Esto pone de manifiesto la existencia de espacios determinados por intercambios desiguales entre centros hegemónicos y no hegemónicos de producción de conocimiento.
Los profesionales con mayor tendencia a emigrar son aquellos que trabajan en investigaciones de vanguardia en alta tecnología o en áreas cuyo desarrollo es aún incipiente en su país de origen, tales como la ingeniería electrónica o biomédica, la biomedicina, la neurología o las matemáticas aplicadas. Estos actores se ven obligados a modificar su red geográfica si desean aprovechar los beneficios que ofrece la colaboración científica en los países desarrollados.
Asimismo, las instituciones educativas y las universidades constituyen un referente clave para las redes de migrantes altamente cualificados, especialmente entre quienes han obtenido títulos en el extranjero. Según Vertovec (2002), la experiencia de estudiar fuera del país de origen aumenta significativamente la probabilidad de convertirse en un migrante cualificado en el país de acogida. Los vínculos que establecen los estudiantes migrantes pueden, a su vez, contribuir a generar oportunidades para ellos.
En la Figura 1 muestra la conectividad de dos redes geográficas de colaboración científica. Al visualizar los nodos y sus conexiones, ambas redes revelan los puentes que permiten la interconexión —(4-10), (4-9) y (3-15)— así como los puntos desde los cuales pueden originarse procesos de emigración. Los nodos negros representan la red del país desarrollado, mientras que los nodos grises (1, 2, 3, 4 y 5) corresponden a la red del país en desarrollo. La interconexión observada entre los nodos de la red gris es más débil que la de la red negra; al presentar un menor grado de interconexión, se confirma que el investigador de la nación en desarrollo necesita trasladarse a la desarrollada para obtener el máximo beneficio.
Fig.1. Fuente: Henao, D. (2012). “La teoría de redes: aspectos claves para el análisis de la “fuga de cerebros”.
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2. Metodología empírica: Caso de estudio
El caso de estudio, dentro de la investigación cualitativa, es un proceso de indagación centrado en la descripción y el examen detallado, exhaustivo, sistemático y profundo de un caso definido —ya sea un hecho, fenómeno, evento o situación particular—. El análisis incorpora el contexto (espaciotemporal, económico, político, jurídico), lo que permite comprender mejor su complejidad y, por ende, profundizar en el aprendizaje sobre el caso específico (Durán, 2012).
Según Durán (2012), el caso de estudio puede emplearse en cuatro situaciones distintas: a) cuando el eje del estudio gira en torno a responder a las preguntas «cómo» y «por qué»; b) cuando no es posible manipular la conducta objeto de estudio; c) cuando se considera necesario analizar las condiciones contextuales por su relevancia para el fenómeno estudiado; o d) cuando no existe una delimitación clara entre el fenómeno y el contexto.
El caso de estudio consiste en un fenómeno de cualquier índole ocurrido en un contexto delimitado. Puede tratarse de una persona, una pareja, un objeto, un sistema, un evento particular o histórico, una comunidad, un departamento de una organización o un programa; el único requisito es que posea algún límite físico, social o temporal que le confiera identidad, tal como sostiene Durán (2012).
III. Migraciones de recurso humano cualificados latinoamericanos
Según Luchilo (2018), ciertas condiciones en la evolución de los países latinoamericanos facilitaron la convergencia con la demanda de Estados Unidos de recurso humano especializado. A partir de la década de 1950, y a ritmos diversos, los países de América Latina experimentaron procesos de modernización que incluyeron iniciativas gubernamentales para fomentar las actividades científicas y mejorar la calidad de sus universidades. Asimismo, los cuellos de botella que enfrentó la industrialización por sustitución de importaciones en los países relativamente más desarrollados de la región condujeron a la creación de diversas instituciones orientadas a mejorar la productividad de los sectores agrícola e industrial y a desarrollar capacidades en áreas consideradas estratégicas, como la energía nuclear. Paralelamente, se produjeron cambios en la estructura social y en los hábitos culturales —especialmente en los sectores urbanos—, cuya manifestación más destacada fue la expansión de la educación universitaria.
Verbigracia, las investigaciones sobre la migración cualificada desde Argentina se centraron en los ingenieros. A partir del análisis de los registros de admisión del Servicio de Inmigración y Naturalización de los Estados Unidos, se elaboró una serie estadística sobre la llegada de profesionales y técnicos argentinos admitidos como inmigrantes en dicho país entre 1950 y 1966. Durante ese periodo, ingresaron 6.545 personas bajo esa condición; entre ellas, 1.131 ingenieros, 1.180 médicos y 1.323 docentes y profesores universitarios, según señala Luchilo (2018).
Colombia fue otro país latinoamericano que experimentó una emigración significativa, tanto en términos absolutos como en relación con su reserva de personal cualificado. A diferencia de Argentina —cuyos flujos migratorios disminuyeron en las décadas de 1970, 1980 y 1990 en comparación con los niveles de 1960—, el aumento de la emigración colombiana iniciado en los años sesenta marcó el comienzo de una tendencia de expansión de los flujos hacia Estados Unidos.
En cuanto a los profesionales, se estima que emigraron 6.470, incluyendo técnicos, durante el periodo 1961-1970. Asimismo, los investigadores calcularon que el porcentaje de emigrantes cualificados que ingresaron en Estados Unidos entre 1961 y 1966, en relación con el número total de graduados universitarios en Colombia durante el mismo periodo, fue de aproximadamente el 17 %, alcanzando un máximo del 23 % en el área de ciencias de la salud, tal como afirma Luchilo (2018).
Además, según una estimación de Ermólieva (2010) quien sostiene que el costo mínimo de la educación universitaria de grado (4 años) en la región es de un promedio de 25,000 dólares estadounidenses, las migraciones profesionales de las últimas cuatro décadas han supuesto un costo superior a los 30,000 millones de dólares para los países de América Latina y el Caribe; en este sentido, el éxodo de los 24,000 profesionales latinoamericanos registrado en 2006 representó una pérdida de mil millones de dólares para la región, dado que el costo de su formación —incluidos los estudios de posgrado— oscila entre los 40,000 y los 80,000 dólares, dependiendo de la carrera de grado o postgrado y del país de origen.
Tal como sostienen Luchilo (2018) y Espinoza (2013), las estimaciones sobre la magnitud de la migración cualificada varían según se consideren los años de escolaridad —más de 13 años— o el máximo nivel educativo alcanzado. Según las estimaciones, hacia 2007 residían en países de la OCDE alrededor de 4,9 millones de latinoamericanos con más de 13 años de escolaridad, cifra que representaba algo menos del 20 % del total de migrantes cualificados en dichos países. A diferencia de otras regiones donde los flujos son más diversos, los de latinoamericanos cualificados muestran una fuerte orientación hacia Estados Unidos, país que recibe a más del 88 % de los nacionales de esta región con más de 13 años de escolaridad.
Igualmente, México representa cerca del 28 % del total de migrantes cualificados y es el país que registró el mayor crecimiento en este grupo entre 1990 y 2007. Los países del Caribe constituyen el subgrupo regional más importante, al concentrar alrededor de un tercio de los migrantes cualificados. Dentro de este grupo, Cuba es la nación con mayor número de migrantes cualificados, seguido por Jamaica, Haití y República Dominicana, según señala Luchilo (2018).
De acuerdo con datos del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM (México), cerca de 5,000 científicos abandonan el país en busca de mejores oportunidades laborales. El titular de dicha dependencia añadió que, actualmente, unos 200,000 investigadores mexicanos trabajan en países como Canadá, Francia, Argentina, Chile y España. Tan solo en Estados Unidos residen no menos de 550,000 mexicanos que cuentan con estudios de licenciatura, maestría o doctorado. Asimismo, cabe señalar que, por cada año de estudios de licenciatura cursado por estos mexicanos, su país de origen (México) invirtió alrededor de 2,270 dólares estadounidenses; además, los 11,500 mexicanos residentes en Estados Unidos que poseen un doctorado equivalen aproximadamente a la producción mexicana de personal altamente cualificado entre 2006-2012, tal como sostienen Ermólieva (2010) y Espinoza (2013).
En la subregión de los países andinos, Perú y, sobre todo, Venezuela registraron un crecimiento superior a la media. En los países del Cono Sur, el fenómeno más destacado es el aumento del número de migrantes brasileños cualificados —Brasil presenta la segunda tasa de crecimiento del periodo, después de México—; no obstante, la cifra de migrantes cualificados es muy reducida en todos los países si se compara con el conjunto de personas cualificadas en Brasil, según argumenta Luchilo (2018).
Los profesionales de la ciencia y la ingeniería representan alrededor del 16 % del total de latinoamericanos con estudios universitarios residentes en Estados Unidos; mientras que en México la proporción de profesionales de la ciencia y la ingeniería respecto al total de profesionales fue del 14,8 %, en Venezuela fue del 21 % y en Argentina, del 22 %, tal como afirma Luchilo (2018).
Además, en 2005, un estudio realizado por la Fundación Nacional de Ciencias (EE. UU.) registró a 53,000 argentinos, 36,000 colombianos, 33,000 peruanos y 20,000 brasileños entre los inmigrantes que integraban el sistema de ciencia y tecnología estadounidense. En conjunto, América del Sur aportó cerca de 180,000 científicos e ingenieros. El Caribe contribuyó con 170,000 personas, en su mayoría provenientes de Cuba, Jamaica y la República Dominicana (Ermólieva, 2010).
Por otro lado, según Didou (2008), otra vía posible para abordar este movimiento asimétrico de científicos y profesionales hacia los países desarrollados es el “intercambio de cerebros”. Se trataba de compensar las pérdidas derivadas de la emigración mediante el fomento de la movilidad y el intercambio de recursos altamente cualificados entre los países de origen y los desarrollados. Paralelamente a los cambios en las condiciones de producción de conocimiento y tras la revolución de las tecnologías de la información, en la década de 1990 se diseñaron políticas orientadas a lograr una “ganancia de cerebros” mediante la creación y el fortalecimiento de redes de científicos y profesionales. Estas redes buscan actuar como nexos entre los ámbitos locales y globales del desarrollo científico y tecnológico, permitiendo a quienes residen en otros países tengan la posibilidad de colaborar y brindar apoyo a sus colegas y comunidades científicas de origen a través de informes técnicos, consultorías u otras formas de vinculación académica.
1. Cómo afronta América Latina la fuga de cerebros
Paralelamente a los cambios en las condiciones de producción de conocimiento y tras la revolución de las tecnologías informáticas, en la década de 1990 comenzó a explorarse el diseño de políticas para lograr una "ganancia de cerebros" — “brain gain” — mediante la creación y el fortalecimiento de redes de científicos y profesionales. Estas redes buscan actuar como vínculos entre los ámbitos locales y globales del desarrollo científico y tecnológico. La red permite a quienes se han establecido en otros países tener la posibilidad de ayudar y colaborar con colegas y comunidades científicas radicados en sus países de origen, ya sea a través de informes técnicos, consultorías u otras formas de vinculación académica, tal como explica García (2008).
Una forma de generar dicha ganancia consiste en intentar introducir nuevas unidades de cuenta en el balance de pérdidas y ganancias del personal cualificado. En otras palabras, el saldo negativo en la cuenta de emigración cualificada puede compensarse con un saldo positivo en la cuenta de "remesas" o de "transferencia de conocimiento". Desde esta perspectiva, los emigrantes —a menudo agrupados bajo el término "diáspora"— pueden convertirse en un factor de desarrollo para sus países de origen. En este ámbito, la "opción de la diáspora" ha tenido gran éxito, especialmente en el marco de organizaciones internacionales (Luchilo, 2018).
Por otro lado, en los últimos años, varios países de la región han implementado políticas para promover el retorno y la vinculación con emigrantes cualificados, dirigidas principalmente a investigadores y, en menor medida, a emprendedores. Algunas de estas políticas —como el programa Red de Argentinos Investigadores y Científicos en el Exterior. (RAICES) del Ministerio de Ciencia y Tecnología de Argentina— ponen el énfasis en el retorno o, más bien, en la repatriación de científicos. Otras iniciativas, en cambio, se enmarcan en la opción de la diáspora y se centran fundamentalmente en fomentar los vínculos.
Cabe destacar que estas iniciativas no siempre son promovidas por los países de origen; por ejemplo, el lanzamiento en 2001 de la “International Diaspora Engagement Alliance” (Alianza Internacional para la Participación de la Diáspora) fue una iniciativa del Departamento de Estado de los Estados Unidos, en la que convergieron empresas y otras organizaciones, incluido el Banco Interamericano de Desarrollo. Los organismos de crédito multilaterales, así como los del sistema de las Naciones Unidas, apoyan activamente este segundo enfoque, tal como lo evidencian numerosas publicaciones, proyectos y reuniones internacionales, según señala Luchilo (2018).
Lo antes mencionado ha sido y es parte de los esfuerzos de algunos países latinoamericanos por revertir la pérdida de su capital humano, sin embargo, según el presente estudio, aún no es suficiente.
2. Incidencia de la fuga de cerebros en la región
Según Espinoza (2013), se estima que aproximadamente 180 millones de personas —el 3,5 % de la población mundial— residen en países distintos a aquellos en los que nacieron. Por lo general, estos emigrantes poseen un alto nivel de competencia: el 67 % de los que se encuentran en Estados Unidos y el 88 % de los que residen en países de la OCDE cuentan con estudios secundarios o superiores. Generalmente, poseen un mayor nivel educativo que el resto de los habitantes de sus países de origen.
Si bien la migración de personas con menor nivel educativo suele generar importantes beneficios para los propios emigrantes, sus familias y sus países de origen, la emigración de personas con formación académica avanzada se asocia, por el contrario, con la pérdida de capital humano en los países en desarrollo, lo que obstaculiza su desarrollo económico. El enfoque económico sugiere que la fuga de cerebros aporta recurso humano experto al permitir que las personas con excelente formación desarrollen su potencial de manera óptima; a su vez, existe la perspectiva de que este fenómeno frena el desarrollo económico, social y profesional de la nación de origen.
El éxodo de personas con alto nivel educativo beneficia a los propios migrantes, a las redes de científicos o profesionales y, en general, a la economía. Si se gestiona adecuadamente, también puede beneficiar a muchos países en desarrollo. Estudios del FMI y del Banco Mundial han encontrado una fuerte correlación entre la educación y la migración legal, la cual no afecta necesariamente de forma negativa a los países de origen: la perspectiva de emigrar fomenta la aspiración a obtener una mayor formación, especialmente cuando las recompensas esperadas superan las oportunidades disponibles en los países de procedencia. Esto, a su vez, puede impulsar una mayor inversión en educación y competencias. Asimismo, tal como señala Espinoza (2013), esta migración puede facilitar la transferencia de conocimientos desde los países de acogida hacia los de origen.
En los países de acogida han surgido organizaciones familiares y de inversiones dirigidas a los países de origen, lo que ha generado un sólido sentimiento de comunidad en torno a la nacionalidad y a profesiones compartidas. Esto puede dinamizar el comercio y fomentar las exportaciones de los países de origen, ya que los emigrantes suelen mantener preferencia por los productos con los que crecieron y tienden a importar artículos que ya conocen. Del mismo modo, los migrantes pueden generar un impacto positivo en la productividad y en la transferencia tecnológica, según explica Espinoza (2013).
Por otro lado, la emigración de ingenieros, médicos, científicos y otros profesionales no solo contribuye al rezago tecnológico y científico de una nación, sino también conlleva un proceso de descapitalización humana que, a su vez, desacelera el crecimiento económico tanto a corto como a largo plazo. En consecuencia, esta situación beneficia a los países desarrollados, permitiéndoles seguir creciendo en los ámbitos tecnológico, científico y económico, y volverse más atractivos para los profesionales con alto nivel educativo.
IV. Caso de estudio: profesionales latinoamericanos deciden emigrar a países más desarrollados en busca de una red científica o profesional donde puedan producir más
La autora elaboró un cuestionario (Apéndice 1) que se distribuyó entre 29 profesionales latinoamericanos, quienes respondieron a todas las preguntas. Sus nacionalidades son: 1 argentino, 1 beliceño, 1 brasileño, 1 chileno, 7 colombianos, 1 ecuatoriano, 4 salvadoreños, 3 guatemaltecos, 3 hondureños, 3 mexicanos, 2 nicaragüenses, 1 paraguayo y 1 peruano.
Según las respuestas de los profesionales, se realizó el siguiente análisis:

Fig. 2. Rango de edad. Casi el 60 % de los encuestados se encuentra en el rango de edad de 31 a 40 años y el 17 % pertenece al rango de 20 a 30 años.

Fig. 3. Género. La mayoría de los profesionales encuestados son hombres (65,5 %); el 34,5 % son mujeres.

Fig. 4. Nacionalidad. El 24 % de los profesionales encuestados son colombianos, le sigue en segundo lugar los salvadoreños (17 %).

Fig. 5. Nivel académico alcanzado. El 62 % tiene una maestría como grado máximo de estudios. El segundo nivel educativo más alto es el doctorado, 24 %.
|
Nivel académico alcanzado |
País de estudios |
País de residencia |
||
|
1 |
Nicaragüense |
Maestría |
Taiwán |
Estados Unidos |
|
2 |
Nicaragüense |
PhD |
Taiwán |
Taiwán |
|
3 |
Salvadoreño |
PhD |
Francia |
Estados Unidos |
|
4 |
Salvadoreña |
Bachelor |
Taiwán |
Corea del Sur |
|
5 |
Salvadoreño |
Maestría |
Taiwán |
Taiwán |
|
6 |
Salvadoreño |
Maestría |
Taiwán |
Taiwán |
|
7 |
Beliceño |
Maestría |
Taiwán |
Taiwán |
|
8 |
Peruano |
Maestría |
Taiwán |
Taiwán |
|
9 |
Paraguayo |
Maestría |
Corea del Sur |
Arabia Saudita |
|
10 |
Mexicano |
Maestría |
Corea del Sur |
Corea del Sur |
|
11 |
Mexicana |
Maestría |
Corea del Sur |
España |
|
12 |
Mexicano |
Maestría |
Corea del Sur |
Alemania |
|
Maestría |
España |
|||
|
13 |
Brasileño |
PhD |
Japón |
Japón |
|
14 |
Argentino |
PhD |
Taiwán |
Estados Unidos |
|
15 |
Chileno |
Maestría |
Corea del Sur |
Corea del Sur |
|
16 |
Hondureña |
Pregrado |
Taiwán |
Francia |
|
17 |
Hondureño |
Maestría |
Taiwán |
Taiwán |
|
18 |
Hondureña |
Maestría |
Taiwán |
Alemania |
|
19 |
Guatemalteco |
Maestría |
Corea del Sur |
México |
|
20 |
Guatemalteco |
Maestría |
Corea del Sur |
México |
|
21 |
Guatemalteca |
Maestría |
Corea del Sur |
Corea del Sur |
|
22 |
Colombiano |
Maestría |
Corea del Sur |
Italia |
|
23 |
Colombiano |
Pregrado |
Austria |
Austria |
|
24 |
Colombiano |
Maestría |
Turquía |
Turquía |
|
25 |
Colombiana |
Maestría |
Francia |
Francia |
|
26 |
Colombiano |
PhD |
Estados Unidos |
Estados Unidos |
|
27 |
Colombiana |
PhD |
Puerto Rico |
México |
|
28 |
Colombiana |
Pregrado |
Estados Unidos |
China |
|
29 |
Ecuatoriano |
PhD |
Estados Unidos |
Estados Unidos |
Tabla 1. Profesionales por nacionalidad, nivel de estudios completado, país donde estudiaron y donde residen.
Ninguno de los 29 profesionales encuestados reside en su país de origen. Todos completaron su nivel académico (licenciatura, máster o doctorado) en un país distinto al suyo; 14 de ellos (48 %) residen en un país diferente al de sus estudios. El 52 % habita en el mismo país donde estudió.

Fig 6. Asociados a una red de científicos o profesionales (puede ser el lugar donde trabajan).
Más de la mitad de los profesionales encuestados, el 52%, están asociados o trabajan con una red de científicos o profesionales.
|
No |
Nacionalidad |
Nivel académico alcanzado |
Funciones generales en la red |
N° de científicos/profesionales |
|
1 |
Nicaragüense |
Maestría |
Coordinador de organización sin fines de lucro |
21 o más |
|
2 |
Salvadoreño |
Doctorado |
Red de Investigadores de Ciencias Naturales de América Central, y actualmente la estoy explorando, tratando de ver cómo puedo contribuir. |
21 o más |
|
3 |
Salvadoreño |
Maestría |
Ingeniero senior de soporte técnico |
21 o más |
|
4 |
Argentino |
Doctorado |
Trabajo en una importante institución financiera y doy clases en diferentes universidades. |
21 o más |
|
5 |
Salvadoreño |
Maestría |
Presentación de nuevos productos para la industria automotriz. |
21 o más |
|
6 |
Mexicano |
Maestría |
Soy parte de un grupo de profesionales mexicanos en Corea. |
21 o más |
|
7 |
Chileno |
Maestría |
Investigación de doctorado |
N/A |
|
8 |
Guatemalteca |
Maestría |
Creación de redes de contactos (contactos laborales, asesoramiento para adaptarse a la vida en el extranjero) |
N/A |
|
9 |
Colombiano |
Maestría |
Investigación de doctorado |
N/A |
|
10 |
Colombiana |
Maestría |
Un estudio sobre la aceptabilidad de las tecnologías (edición del genoma) en la cría de animales. |
21 o más |
|
11 |
Colombiana |
Doctorado |
Profesora en TEC de Monterrey |
21 o más |
|
12 |
Guatemalteco |
Maestría |
Investigación y desarrollo de componentes de amortiguadores para la industria automotriz. |
N/A |
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13 |
Hondureño |
Maestría |
Soporte de profesionales en el sector de los seguros. |
21 o más |
|
14 |
Ecuatoriano |
Doctorado |
Investigación |
21 o más |
|
15 |
Guatemalteco |
Maestría |
Gerente general |
21 o más |
Tabla 2. Funciones generales en la red según la nacionalidad y el grado académico alcanzado.
De los 15 profesionales, de los cuales 4 han completado su PhD, 11 forman parte de una red de más de 21 miembros.

Fig 7. País de origen es miembro la red. La nación de procedencia de 10 de los profesionales no forma parte de su red.
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N° |
País de origen |
Máximo título obtenido |
Cómo está incluido tu país en la red |
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1 |
Argentina |
PhD |
La empresa/institución donde trabaja tiene una sucursal en su país / Está realizando una investigación relacionada con su país de origen. |
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2 |
México |
Maestría |
Está realizando un proyecto que beneficia a tu país. |
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3 |
Colombia |
Pregrado |
La empresa/institución donde trabaja tiene una sucursal en su país |
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4 |
Colombia |
PhD |
Está realizando una investigación relacionada con su país. |
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5 |
Ecuador |
PhD |
Estás realizando un proyecto que beneficia a su país/Estás realizando una investigación relacionada con su país. |
|
6 |
Guatemala |
Maestría |
La empresa/institución donde trabajas tiene una sucursal en su país |
Tabla 3. Forma en que su país está relacionado en la red.
Los profesionales que respondieron son: uno de Argentina, uno de México, dos de Colombia, uno de Ecuador y uno de Guatemala. Tres de ellos respondieron que la empresa/institución donde trabajan tiene una sucursal en su país de origen. Dos de ellos están realizando un proyecto que beneficia a su país de procedencia. Dos de ellos están realizando una investigación relacionada con su país.

Fig 8. De existir exactamente con las mismas oportunidades de la red actual en el país de origen, ¿continuaría en el mismo de acogida?
La mayoría de los encuestados (45%) argumentó que no aplica. Sin embargo, el 41% contestaron afirmativamente y el 14% respondió negativamente.
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Razón por la que se quedarían en el país de acogida |
No. |
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El país de origen no tiene las condiciones políticas y sociales adecuadas para vivir. |
1 |
|
El país anfitrión tiene mejores condiciones y capacidad que el país de origen. |
3 |
|
Tiene familia en el país anfitrión. |
3 |
|
Es muy improbable que las oportunidades sean exactamente las mismas. |
1 |
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Tiene familia en el país de acogida en donde tiene una mejor calidad de vida. |
4 |
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Mejores oportunidades. |
1 |
|
Estoy interesado en desarrollar y estudiar algo que sea bastante novedoso en los estudios agrícolas. |
1 |
|
El país anfitrión tiene mejores universidades que en América Latina. |
1 |
Tabla 4. Razón por la que se quedarían en el país de acogida.
15 profesionales respondieron que, incluso teniendo las mismas oportunidades de la red en el país de origen, prefieren quedarse en el de acogida, 4 de ellos dijeron que porque tienen familia allí y hay una mejor calidad de vida. En general, lo que tienen en común sus respuestas es que el país de acogida les brinda una mejor calidad de vida y mejores oportunidades. Uno de los encuestados expresó que su país de origen no tiene las condiciones políticas y sociales adecuadas para vivir.
Todas las respuestas proporcionadas por los encuestados se incluyeron en esta tabla. De los 29, solo dos se abstuvieron.
*2 personas de Nicaragua: a) Invertir en educación (crear planes de estudio con estándares más acordes a los de la región o del continente, para que los nicaragüenses tengan mayor acceso a la educación superior).
b) Permitir que los ciudadanos trabajen para el gobierno y compartan libremente ideas y proyectos que beneficien a todos (actualmente, solo los ciudadanos afiliados al partido político del gobierno pueden ocupar ciertos puestos de trabajo, independientemente de su nivel educativo).
c) Permitir que la policía y las fuerzas armadas sean entidades autónomas que trabajen en beneficio del pueblo nicaragüense.
d) Invertir en la seguridad interna del país para combatir el robo, la violencia contra las mujeres, la trata de niños y mujeres, el narcotráfico y otros delitos.
e) Invertir en medicina y crear programas que faciliten el acceso a la atención médica a quienes viven en el país.
f) Diseñar e implementar programas agrícolas para ayudar a los pequeños agricultores.
g) Invertir en energías limpias y proyectos para el medio ambiente.
h) Invertir en educación especial, acceso al transporte y programas que permitan a la comunidad con necesidades especiales acceder a una vida digna.
i) Buscar profesionales altamente cualificados.
* 3 personas de El Salvador: a) Un primer paso es la creación de redes: si todos los científicos salvadoreños en el extranjero se asociaran, generaríamos el impulso necesario para elaborar propuestas científicas sólidas para el país. Por eso, la red con la que actualmente colaboro me parece un buen punto de partida.
b) Incentivos para la investigación: se debería invertir dinero para que los jóvenes investigadores talentosos para que regresen a El Salvador y realicen sus investigaciones allí.
c) Crear una cultura donde se respete la profesión científica. Si el gobierno desestima la opinión científica experta por meras razones políticas, elimina los incentivos para que los jóvenes investigadores trabajen en El Salvador. El gobierno debe confiar en la comunidad científica. Los datos deben hablar por sí solos.
d) Perseguir la corrupción y el crimen organizado, crear empleos, respetar la democracia y el estado de derecho, atraer inversión extranjera y mejorar la educación.
e) Abrirse a las industrias en proceso de expansión en otros países para aprovechar las habilidades lingüísticas, las habilidades de ventas internacionales y los estudios técnicos.
* 1 de Perú: a) Gobernar bien para crear oportunidades de empleo.
* 1 de Paraguay: a) Libertad, menos impuestos, sobre todo para los emprendedores que están comenzando.
b) Menos burocracia para las empresas.
* 3 personas de México: a) Mejores salarios y lucha contra la corrupción.
b) Ofrecer más beneficios y oportunidades para continuar los estudios y crecer profesionalmente.
c) Fomentar la innovación, educar en el sector del conocimiento y las tecnologías de la información, el comercio electrónico y las tecnologías avanzadas.
* 1 de Brasil: a) Mi país necesita invertir más en ciencia e investigación para atraer de regreso a los trabajadores altamente cualificados.
* 1 de Argentina: a) El gobierno de mi país (independientemente del partido que esté en el poder) no parece estar interesado en retener a los trabajadores altamente cualificados. Por lo tanto, no le haría ninguna recomendación.
* 1 persona de Chile: a) Solicité la beca del gobierno chileno para estudios de posgrado. No la obtuve. Pero conseguí una beca de Estudios Coreanos de la UCLA y luego la del programa KGSP (en Corea). Me parece que las instituciones extranjeras me valoraron más.
b) También creo que el gobierno chileno está demasiado enfocado en Europa y Estados Unidos a la hora de definir qué campos de estudio son "útiles" o "prácticos". El simple hecho de solicitar desde un país asiático ya dificulta la obtención de apoyo. En mi opinión, esto es un grave error estratégico.
* 3 personas de Honduras: a) Ofrecer más oportunidades para viajar y estudiar en el extranjero.
b) No ser deshonestos con el dinero ni el poder, y tener la visión de comprender los problemas que realmente enfrenta la población del país.
c) Construir una economía confiable.
* 3 personas de Guatemala: a) Facilidad para certificar títulos (es necesario registrarse como profesional para ser validado como miembro de esa profesión y tener acceso a oportunidades laborales en el sector público).
b) Trabajar e invertir en instalaciones de investigación y desarrollo.
c) Crear mejores condiciones para que grandes empresas extranjeras se establezcan en mi país y así podamos contribuir al desarrollo con nuestro trabajo.
* 7 personas de Colombia: a) Crear una política creíble y sostenible para revertir la llamada "fuga de cerebros". Ofrecer paquetes de compensación competitivos para promover el retorno al país de origen y/o promover e incrementar el intercambio de conocimientos entre el país anfitrión y el país de origen.
b) Un salario responsable y mejores oportunidades de estudio.
c) Fomento a la cooperación universidad-industria y que se centre en la tercera misión de las universidades.
d) Que reconozca los diversos desafíos que enfrenta el país en materia ambiental y agrícola.
e) Empleos bien remunerados y oportunidades reales.
f) Oportunidades de investigación. También es necesario mejorar la infraestructura del país.
g) Seguridad.
* 1 de Ecuador: a) Crear espacios de colaboración. ¡Eso es todo lo que pedimos!
Tabla 5. Recomendaciones para el gobierno del país de origen de cada encuestado.
V. Recomendaciones
Recomendaciones de la Declaración Final de la CRES (Conferencia Regional de Educación Superior) sobre la "Fuga de Talento": para prevenir y evitar la fuga de talento que se produce por la emigración de personas con cualificaciones académicas y profesionales, es necesario implementar medidas y políticas públicas que generen incentivos para que el personal cualificado permanezca o regrese a su país de origen y se integre en los proyectos de desarrollo nacional. Por lo tanto, es fundamental crear mejores condiciones laborales y establecer alianzas institucionales que permitan generar condiciones favorables para la permanencia y el aprovechamiento del talento. Asimismo, los convenios oficiales de formación en el extranjero deben incluir dimensiones como la reciprocidad y las obligaciones de servicio en el país de origen para los egresados, como afirman Didou y Gérard (2009), Ermólieva (2010) y Espinoza (2013).
Los gobiernos del país en desarrollo deben buscar acuerdos con universidades de los países desarrollados y con las agencias de cooperación patrocinadores de las becas de estudios, para que éstas no forcen al recién graduado a regresar a su país sin la seguridad de obtener un empleo digno, por el contrario, las agencias/universidades podrían otorgarles la oportunidad de desarrollar proyecto/s que beneficie a su país y de esa manera el profesional regresaría a su nación con esta experiencia que posiblemente que ayude a abrirle puertas para lograr emplearse dignamente en su país de origen.
Asimismo, es necesario incrementar y consolidar la vinculación académica entre los programas de posgrado, reforzando las actividades formativas, fomentando el reconocimiento mutuo de créditos e impulsando las codirecciones y los cursos de posgrado cooperativos, especialmente en áreas estratégicas. Además, se busca promover la formación de recursos humanos cualificados en la gestión de la integración regional y la cooperación solidaria internacional, procurando la continuidad y la mejora de la calidad de las acciones desarrolladas.
En tal sentido, el desarrollo de redes migrantes puede generar inversión extranjera directa y conexiones comerciales que contribuyen a fortalecer los beneficios del comercio y la difusión del conocimiento, lo que, a su vez, estimula el desarrollo en el país de origen. Las redes o externalidades de la diáspora surgen como consecuencia de la disminución de las transacciones y otros costos de información relacionados con el problema del compromiso inherente a las relaciones de agencia, según Groizard y Llull (2007).
Para que los países latinoamericanos puedan reducir los costos y aprovechar los beneficios potenciales derivados de la movilidad, es necesario desarrollar —entre otras tareas— políticas multifacéticas que vayan más allá de los programas de facturación clásicos, con el objetivo de prevenir el éxodo definitivo de personal especializado, incentivar su retorno y garantizar su reintegración al país de origen.
Para lograr el éxito en esta tarea, es fundamental consolidar el marco institucional y los programas de formación de capital humano. Para ello, es necesario entablar alianzas estratégicas con los países de la región y seguir avanzando, entre otras tareas, en la realización de proyectos de investigación y formación colaborativos, orientados al reconocimiento mutuo de créditos, al reconocimiento de cualificaciones, al fortalecimiento de la oferta de cursos de posgrado con doble titulación, al diseño de estancias cortas de movilidad y a la garantía de calidad.
Además, se recomienda establecer vínculos duraderos con las comunidades de profesionales y talentos en el extranjero para promover redes y programas de intercambio. Varios países de origen se han beneficiado de su capital humano radicado en el extranjero.
Finalmente, cabe destacar e incluir las recomendaciones de los profesionales encuestados en esta investigación, ya que representan un pequeño grupo de la fuga de cerebros latinoamericana y han expresado las razones por las que prefieren vivir en el extranjero, la mayoría de las cuales están relacionadas con mejores oportunidades laborales.
VI. Conclusiones
Según los hallazgos de la presente investigación, se comprueba que América Latina carece de las condiciones adecuadas para albergar y emplear a trabajadores/científicos altamente cualificados de acuerdo con su formación profesional; por lo mismo, deciden emigrar a países más desarrollados en busca de un entorno científico más adecuado donde puedan desarrollar su potencial productivo al máximo.
Por otra parte, la teoría de redes es un elemento importante para el análisis del fenómeno de la fuga de cerebros, ya que permite demostrar que la colaboración científica produce mayores beneficios y, por lo tanto, promueve la transferencia de investigadores de países en desarrollo a países desarrollados que cuentan con redes más amplias y mayor colaboración científica. Asimismo, ofrece la posibilidad de analizar cómo la colaboración científica puede verse limitada por la ubicación geográfica, dado que el país desarrollado posee mayor tecnología y mayor capital de inversión, generando clústeres de científicos que incrementan la productividad de quienes están inmersos en la red.
En otro orden, según Ermólieva (2010), la realidad latinoamericana de la primera década del siglo XXI demuestra que el fenómeno endémico de la fuga de cerebros en los países latinoamericanos aún no se ha resuelto, a pesar de las políticas gubernamentales que intentan contenerlo. Además, es evidente que este proceso tiene un carácter fluctuante, determinado por los ciclos de desarrollo económico de la región y de otras partes del mundo. En los últimos años, el problema resurgió en la fase crítica de la economía mundial, cuando se intensificó la competencia internacional por el talento, lo cual se debe, por un lado, a la escasez crónica de recursos humanos en ciencia y tecnología por parte de las naciones más desarrolladas, situación que se agravó por el envejecimiento de la población y la disminución de la matrícula estudiantil en ciertas especialidades, principalmente no humanitarias.
Si bien algunos países latinoamericanos están realizando esfuerzos para recuperar a su talento humano, aún no es suficiente; se requieren soluciones estructurales en sus gobiernos y una mayor unificación de ideas, no solo para lograr su retorno, sino también para integrarlos al mercado laboral con salarios justos.
VII. Referencias
Del Río, M. (2009). Un análisis de la fuga de cerebros desde la teoría de redes sociales. Revista Sociedad y Economía, Universidad del Valle, Cali, Colombia (17).
Didou, S. (2008). Movilidades académicas y profesionales en América Latina: Entre la ignorancia y la polémica. Revista de la Educación Superior, 37(148), 71–85.
Didou, S. y Gérard, E. (2009). Fuga de cerebros, movilidad académica, redes científicas. Perspectivas latinoamericanas. IESALC – CINVESTAV – IRD.
Duran, M. (2012). El Estudio de Caso en la Investigación Cualitativa. Revista Nacional de Administración. 3(1), 121–134. Universidad Estatal a Distancia, Costa Rica.
Ermólieva, E. (2010). Fuga de Cerebros: Un Tema Viejo con Nuevos Matices. Iberoamérica, (2), 86- 104.
Espinoza, L. (2013). Brain Drain Social and Political Effects in Latin American Countries. Universidad Autónoma del Estado de México. Revista Grafía 10(2),29-48 - ISSN 1692-6250.
García, A. (2008). Políticas Públicas frente a La ‘Fuga De Cerebros’: Reflexiones a partir del caso Argentino. Revista de la Educación Superior, 37(148), 111–121.
Guevara, L., (2019, 18 de julio). Fuga de cerebros: otro problema para América Latina. LatinAmericanPost. https://latinamericanpost.com/es/americas-es/fuga-de-cerebros-otro-problema-para-america-latina/
Groizard, J. y Llull, J.,(2007). Skilled migration and sending economies. Testing brain drain and brain gain theories. Department of Applied Economics, Universitat de les Illes Balears.
Henao, D., (2012). La teoría de redes: Aspectos claves para el análisis de la “fuga de cerebros”. Transpasando Fronteras, (2), 97–109.
Luchilo, L., (2018). De los años de la fuga de cerebros a los tiempos de la globalización: Interpretaciones y tendencias sobre la movilidad y migración calificada latinoamericana (Ponencia). Seminario Internacional “Migración calificada y crisis: Retos para México y el resto de América Latina”, México.
OECD/EU (2018), Settling in 2018: Indicators of immigrant integration. OECD Publishing., https://doi.org/10.1787/9789264307216-en
Poros, M., 2011. Migrant Social Networks: Vehicles for Migration, Integration, and Development. Migration Information Source. https://www.migrationpolicy.org/article/migrant-social-networks-vehicles-migration-integration-and-development
Vertovec, S., 2002. Transnational Networks and Skilled Labour Migration (Conference). Ladenburger Diskurs “Migration” Gottlieb Daimler- und Karl Benz-Stiftung, Ladenburg, Germany, 14-15.
[7] Países miembros: Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Chequia, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Hungría, Islandia, Irlanda, Israel, Italia, Japón, Corea, Letonia, Lituania, Luxemburgo, México, Países Bajos, Nueva Zelanda, Noruega, Polonia, Portugal, República Eslovaca, Eslovenia, España, Suecia, Suiza, Turquía, Reino Unido, Estados Unidos. https://www.oecd.org/en/about/members-partners.html