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Publicación del Foro de Reflexión sobre la Realidad Salvadoreña – FORES–

No. 14, mayo - agosto, 2026 - Revista cuatrimestral. San Salvador, El Salvador, Centroamérica

Un Beatle en El Congo, El Salvador

Beatle in Congo, El Salvador

 

Este trabajo tiene la licencia

Recibido:   13/02/2026

Aprobado: 23/04/2026

 

Abigail Villeda[1]

Universidad de El Salvador

Estudiante de periodismo

abigailvilleda2023@gmail.com

https://orcid.org/0009-0001-7599-6493

 

 

Resumen

 

Durante los años de 1960, el movimiento Hippie no solo sacudió el pensamiento conservador de las sociedades alrededor del mundo, sino que influyó en la adopción de estilo de vida más experimentales, alejado de los prejuicios tradicionales para defender la autonomía individual y exploración espiritual. Asimismo, con la contracultura surgieron un alto catálogo de bandas de rock que transmitieron mensajes de paz, igualdad, libertad y amor; cuyas letras abordaban problemáticas sociales. Este movimiento surgió en un contexto de recelo con los conflictos como la guerra de Vietnam, así como el capitalismo y el consumo excesivo. En El Salvador, el movimiento Hippie fue una cultura adoptada por los jóvenes salvadoreños durante la década de 1960 y 1970, influenciada por la cobertura mediática y los subgéneros de rock. En donde, la conciencia crítica de los jóvenes se comenzó a manifestar con el rechazo al convencionalismo, estructurándose una nueva identidad cultural. Ante este panorama, en el presente artículo se desarrolla una semblanza de Roberto Antonio Castro, conocido como “El Beatle”. A través de su vida y sus convicciones, el artículo muestra cómo su estilo liberal y su actitud desafiante lo convirtieron en un símbolo de rebeldía, transformando la percepción social dentro de la comunidad de El Congo, departamento de Santa Ana, El Salvador.

Palabras claves: Música, Beatle, El Congo, cantante.

 

Abstract

During the 1960s, the Hippie movement not only shook the conservative thinking of societies around the world but also influenced the adoption of more experimental lifestyles, moving away from traditional prejudices to defend individual autonomy and spiritual exploration. Likewise, the counterculture gave rise to a large number of rock bands that conveyed messages of peace, equality, freedom, and love; their lyrics addressed social issues. This movement emerged in a context of distrust surrounding conflicts such as the Vietnam War, as well as capitalism and excessive consumerism. In El Salvador, the Hippie movement was a culture adopted by Salvadoran youth during the 1960s and 1970s, influenced by media coverage and rock subgenres. The critical consciousness of young people began to manifest itself through a rejection of conventionalism, structuring a new cultural identity. Against this backdrop, this article presents a profile of Roberto Antonio Castro, known as “El Beatle.” Through his life and convictions, this article shows how his liberal style and defiant attitude made him a symbol of rebellion, transforming social perceptions within the community of El Congo, Santa Ana Department, El Salvador.

Keywords: Music, Beatle, El Congo, singer.

 

Introducción

Si se hace una radiografía del espectro musical que se forma al fusionar el sonido con la voz se podría ir analizando cada elemento que contribuye a que una pieza musical sea uniforme y armónica. En donde, los órganos sensoriales del ser humano dejan atravesar las ondas eléctricas para que el cerebro responda al estímulo. En otras palabras, la música se convierte en un canal de expresión, que influye en la percepción de los receptores.

El presente artículo tiene como propósito analizar la vida de Roberto Antonio Castro, como sujeto implicado en las transformaciones sociales que se aglutinaron en Latinoamérica durante los años de 1960 y parte de 1970.  Paralelamente, se abordará sobre la evolución del Rock and Roll, su influencia en el surgimiento de bandas salvadoreñas, así como el impacto de la contracultura y el inconformismo juvenil de la época. 

El Beatle de El Congo

Durante la década de 1960, “El Beatle" fue un personaje que se caracterizó por su excentricidad, así como su habilidad artística para interpretar canciones de rock. Estas cualidades le permitieron integrarse al conjunto musical “Los Soles”, agrupación que se posicionó como una de las primeras bandas salvadoreñas en representar la Villa de El Congo.

Roberto Antonio Castro, mejor conocido como “El Beatle”, nació en 1948, al occidente de El Salvador, en Santa Ana. La infancia de Castro se distinguió por desarrollarse en el seno de una familia de escasos recursos, heredando conocimiento sobre sastrería y zapatería, oficios que su padre le enseñó a sus nueve años. A sus diecisiete años, Roberto, decidió mudarse a la Villa (ahora distrito) de El Congo, al este de Santa Ana, junto a la casa de su primo Samuel (Chamelgato). Falleció a sus setenta y cinco años en el anonimato y en el olvido.

Roberto Castro era un joven de complexión delgada, tez trigueña, ojos cafés y cabellera negra. El carácter de Castro se caracterizaba por su firmeza y determinación para tomar sus propias decisiones. En su vida diaria, él se dedicaba al oficio de la sastrería y a la venta de máquinas para coser. Asimismo, como fuente de ingresos extras, "El Beatle”, se ocupaba de entablar presentaciones en espacios públicos y privados. En este sentido, el conjunto “Los Soles” se presentaba en fiestas, cines, plazas, parques, teatros y celebraciones patronales del departamento.

En una entrevista entablada con Samuel Castro, en la colonia “Las Brisas” de El Congo, el recordó, entre carcajadas como su primo se desenvolvía en su vida cotidiana. Al respecto, explicó: “Él Tenía mil usos, su oficio favorito era la sastrería, confeccionaba su propia vestimenta, el calzado él mismo buscaba la manera de crearlo. Porque incluso cuando él creó las chanclas de plataforma él creó unas de madera, muy bonitas y el lucio como primer hippie en el pueblo”.

Roberto Antonio Castro, era una persona creativa que se caracterizaba por pensar y actuar diferente a los demás. Su rechazo a las costumbres conservadoras de su pueblo, lo convirtió en objeto de burlas y estigmatización por parte de los adultos mayores. No obstante, su admiración e influencia se lograba percibir entre la juventud. Catalogando al “Beatle” como un referente de rebeldía y modernismo.

Ante este hecho, Samuel Castro explicó la distinción conceptual que se formó sobre “El Beatle”, enfatizando: “A él siempre lo calificaban como un tipo raro por su vestimenta diferente de camisas floreadas, pantalones a rayas acampanados, botas negras y a veces se ponía un sombrero de alas anchas, por ser el primer joven del pueblo en usar la melena larga los pueblerinos lo calificaban injustamente de homosexual y marihuano”. Castro agregó: “Y de todo eso… no tenía nada que ver, él era un tipo normal, solo que él sin saberlo estaba introduciendo una moda que llegó a ser universal del amor y paz, y de rompimiento con los esquemas rígidos de vestimenta antiguos. Los jóvenes lo admiraban, los respetaban y trataban seguir los pasos de él”.

“El Beatle” como símbolo de rebeldía

El seudónimo que se le atribuyó a Roberto Castro, “El Beatle”, se debe a la popularidad que ganó entre los jóvenes por su manera de vestir, quienes lo asociaban con los integrantes de la banda británica “The Beatles”, por su característico estilo de vida y defensa por la libertad individual. Roberto adquirió una imagen de personaje rebelde, debido a que estaba en contra de las normas convencionales que establecía la sociedad conservadora. Al igual que figuras representativas del movimiento de contracultura como John Lennon o Paul McCartney, miembros de la banda “The Beatles”, Castro desafiaba la autoridad, las reglas sociales y los tabúes culturales de la época de una forma pacífica, a través del simbolismo que se descodificaba de su modo sui generis de ser joven iconoclasta culturalmente.

Samuel Castro, señaló: “La razón que lo derivó como el Beatle fue por ser el primero en la historia de El Congo, el primer peludo que existió en El Congo como icono, como símbolo de rebeldía ante las autoridades” Castro, agregó: “con respecto a las greñas largas, él mantenía su propia personalidad y sus propios caprichos. Nunca cometió errores de gran envergadura, pero sí era un tipo muy creativo, era fiel a su personalidad”.

La libertad individual que Castro defendió forjó su carácter. A pesar de encontrarse frecuentemente estigmatizado, su identidad se mantuvo intacta, resistió a los cuestionamientos y señalamientos de la población para defender sus convicciones. Su admiración no solo supuso la rareza estética, sino que se tradujo en el impacto social que generó entre la juventud. Antonio Castro, trajo consigo ideas vanguardistas que aportaron a otros cuestionarse sobre sus estilos de vida, impulsado la exploración de sus deseos y convicciones como una vía alterna para alcanzar su autonomía. Él heredó valores como el respeto y resiliencia hacia los demás.

A continuación, se presenta una breve reseña sobre la evolución del rock and roll, su influencia en las bandas salvadoreñas y el movimiento Hippie, con el propósito de contextualizar el entorno cultural en el que se desenvolvió Castro. 

Evolución del Rock and Roll

A inicios de la década de 1950, canciones como “Rocket 88” de Jackie Brenston, “That 's all right, Mama” de Elvis Presley y “Rock Around the Clock” de Bill Haley, marcaron precedentes en la historia del rock and roll. Este naciente género musical se derivó de estilos como el Jazz, Blues, Rhythm and Blues, Country y Gospel, los cuales surgieron de la fusión de tradiciones musicales de comunidades afroamericanas y de la música folk europea, especialmente de origen irlandés y británico.

Durante las décadas de 1960 y 1970, el rock and roll sufrió una profunda transformación, contribuyendo a la experimentación sonora y fusión de estilos musicales. Bandas británicas como “The Beatles” y “Rolling Stone” dejaron una huella imborrable en la historia del rock, ya que se comenzaron a incorporar efectos electrónicos, arreglos instrumentales y distorsión sonora, este fenómeno se expandió con velocidad y ganó popularidad entre la juventud. En este sentido, la estructura y forma de canciones adquirieron mayor libertad creativa, permitiendo cambios de ritmo, melodía y temas.

A inicios y finales de los años 60 y 70 surgieron nuevas corrientes de rock que cambiaron la cultura, el pensamiento y la expresión de las sociedades. Entre estas se pueden mencionar:

  1. El rock psicodélico, surgió a mediados de los años 60, cuyo estilo estaba influenciado por la contracultura, caracterizado por el desarrollo de experiencias sensoriales profundas, abordando temas sobre la libertad individual, ruptura de normas sociales, la paz y amor. Entre las bandas que contribuyeron a definir el rock psicodélico se encuentran “The Beatles”, “The Doors”, “Rolling Stone”, etc.
  2. El rock progresivo se originó durante los años 70, fue una corriente musical que se caracterizó por abordar temas filosóficos e históricos, llevando a la publicación de sencillos conceptuales. Entre las bandas más representativas de este género, destacan “Pink Floyd”, “Yes”, “Genesis”.
  3. El subgénero Hard Rock surgió a principios de los años 70, este estilo musical se caracterizó por la intensidad sonora. Los temas que se abordaban en eran de rebeldía, libertad y desafíos. Entre las bandas más influyentes de este género se encuentran “AC/DC”, “Led Zeppelin”, “Black Sabbath”, etc.

Durante los años 60 y 70, el rock se caracterizó por la experimentación del sonido, proliferación de subgéneros que transformaron el estilo de vida de las sociedades, su popularidad supuso alejarse de las reglas tradicionales para la composición de sonidos más envolventes, profundos y cargados de contenido filosófico. La libertad creativa permitió que figuras como Jonh Lennon, Jimi Hendrix, Janis Joplin y Jim Morrison fueran los portavoces del espíritu inconformista de la juventud, quienes cuestionaron todas las vertientes de las reglas conservadoras de la sociedad. Conceptos como amor, paz, libertad e igualdad se promovieron a través del rock, convirtiéndose en un medio de expresión.

El Rock salvadoreño en la década de los 60

En la década de 1960, la corriente rockera comenzó a influir en la juventud de El Salvador. A través de dispositivos de audio como cassettes y discos de vinilo, se comenzaron a difundir los sencillos de las bandas de rock británicas y estadounidenses, entre ellas: The Beatles, The Rolling Stones y The Doors. Cabe mencionar, que las canciones de estas agrupaciones se transmitían con frecuencia en estaciones de radio, lo que las hacía más accesibles para los jóvenes de clase media. Además, medios de comunicación como revistas de entretenimiento y periódicos locales avivaron el interés por el género musical.

La influencia de estas bandas se vio reflejada en la manera de vestir, relacionarse, pensar y vivir de la juventud salvadoreña. Algunas bandas locales como “Los Supersónicos”, “Kiriaps”, “Los Mustangs” se establecieron en la década de los 1960, marcando el inicio de la llamada época “La era dorada del rock salvadoreño”, componiendo letras sobre el amor, la libertad individual y la búsqueda de la identidad, cuyos sencillos surgieron en un contexto de tensiones política entre la sociedad y la Junta de Gobierno Militar. Bajo este escenario, las bandas se convirtieron en un medio para expresar su inconformidad frente a las desigualdades sociales. La juventud redefinió su identidad y se unificó para promover cambios estructurales a las políticas y reglas conservadoras de la sociedad. Elementos como la libertad individual y el anhelo por la transformación influyeron en la cultura salvadoreña.

“Los Soles” del Congo, Santa Ana.

Durante la década de los 60, el salón de la parroquia Santiago Apóstol de El Congo, ubicada en el departamento de Santa Ana, El Salvador fue el punto de reunión para el conjunto salvadoreño “Los Soles”, donde sus integrantes ensayaban y preparaban sus vibrantes presentaciones musicales. Al ritmo de grandes leyendas del rock, la banda logró fortalecer su popularidad entre los jóvenes de El Congo, presentando su repertorio de canciones en el Cine Mérida, Teatro Nacional de Santa Ana, Parque Libertad y en las fiestas patronales del distrito. 

Joaquin Diaz, habitante de El Congo, conocido como el Choco Joaquin, recordó: “Yo le pedía permiso al padre para poder sentarme a escucharlos. Ellos Tocaban música de los Creeadence, Los Galos y Ángeles Negros”. Este acercamiento se convirtió en una práctica frecuente adoptada por la juventud de la época, la cual comenzó a interactuar con una nueva cultura musical, estableciéndose espacios para el esparcimiento y la convivencia juvenil. 

El conjunto de “Los Soles” estaba conformado por Roberto Castro (Bajista), Nelson Zapatilla (Baterista), Adrián (Guitarrista) y Germán Sigüenza (Vocalista). La agrupación adoptó el estilo de rock experimental de la cultura británica, estadounidense y europea. A partir de esta influencia, la banda acogió un estilo distintivo, considerando la gran variedad de grupos musicales que se estaban estableciendo en El Salvador. El grupo fusionó géneros como el blues, el country y el rock and roll, lo que les permitió conectar con la juventud, con la que simpatizaron e influyeron.

La destreza musical que Roberto Castro adquirió cumplió un papel fundamental dentro del conjunto musical porque garantizo la cohesión sistemática del ritmo de la banda. El bajo, es un instrumento eléctrico compuesto por un clavijero mecánico, un mástil, una caja, cuatro pastillas, dos controles de tono, una plataforma y cuatro cuerdas tensadas, que en conjunto crean la médula espinal de la armonía. Al igual que el acento ortográfico de una sílaba, el bajo acentúa el tempo a través de pulsaciones de notas graves que dirigen al baterista y guitarrista para tener armonía entre el sonido y la voz.

José Flores, habitante de El Congo, conocido como Chepe Punta, explicó: “La música de moda en esa época generalmente era la música de Rock. Había grandes grupos aquí en El Salvador, que la mayoría nos deleitaron con su música que en algunos casos era traducción al español”. A pesar de que las presentaciones del conjunto de “Los Soles” se basaron en interpretaciones de bandas internacionales, su talento no pasó desapercibido. En esa época, el contexto sociocultural de El Salvador se fue transformando, dejando un legado icónico de expresiones artísticas, que desplazó el conservadurismo predominante. La identidad de la juventud cambió, sus anhelos e inquietudes emergieron. El término de “rebeldía”, fue un símbolo de desafío frente a las normas tradicionales, cuya generación confiaba en su propio criterio para decidir, alejándose de los estereotipos y las críticas manifestadas por parte de la sociedad.

Movimiento Hippie

El movimiento Hippie se originó en Haight-Ashbury, en San Francisco, Estados Unidos, a principios de la década de 1960. En el contexto de inconformidad social por problemas estructurales como la segregación racial, el machismo, la falta de libertad de expresión, la desigualdad social y el consumismo excesivo. Asimismo, la guerra de Vietnam incidió en que se incrementará la inestabilidad social de los estadounidenses, debido a que se forzaron a decenas de jóvenes a alistarse al ejército.

Los medios de comunicación dieron una gran cobertura del conflicto bélico, el cual se transmitió por primera vez por televisión. Su cobertura dejó en evidencia la crudeza de las guerras, generando pronunciamientos por parte de figuras emblemáticas como Martin Luther King y Noam Chomsky, quienes consideraban la guerra como injusta y lejana a los problemas sociales que le competía al Estado estadounidense atender. Se estima que murieron alrededor de tres millones de personas, incluyendo civiles y soldados de ambos bandos.

Ante este panorama, el movimiento Hippie surgió en 1960 como una respuesta de protesta pacífica hacia la guerra en Vietnam, así como a los valores conservadores y al sistema capitalista. Este movimiento adoptó el término de contracultura para promover un conjunto de ideales, prácticas y estilos de vida de carácter bohemio, libre de convencionalismos. Ellos eran defensores de la libertad individual, el amor sin distinciones sexuales, la igualdad, la tolerancia y la espiritualidad.

Estas personas vivían en comunidades, en donde trabajaban, cosechaban y meditaban. Ellos fomentaban el apoyo entre todos los miembros del grupo, promoviendo la exploración espiritual y expresión artística. Los Hippies fueron adolescentes que vivían de manera sencilla, impulsaron la protección del medio ambiente y las charlas pacíficas para solventar conflictos desde una vía más humana, alejadas del odio.

En 1969, se estima que se concentraron alrededor de 500 mil personas en el festival de música y arte Woodstock. En el que se presentaron artistas reconocidos como Jimi Hendrix, Janis Joplin, The Who, Santana, Jefferson Airplane y Joe Cocker, entre otros que componían sonidos experimentales, creativos y rebeldes, convirtiéndose en un símbolo de la cultura Hippie. 

Por otro lado, dentro de la cultura Hippie, también se popularizó el consumo de sustancias psicoactivas. Entre estas, el peyote y el LSD, las cuales se consumían para generar alucinaciones visuales, distorsionar la realidad y expandir la mente, conectando con la naturaleza. Durante la década de los 60, muchos jóvenes consideraban su uso como experiencias placenteras, que les generaba autoconfianza y sensación de libertad.

El declive de la cultura Hippie comenzó a finales de los años 60 y se consolidó a principios de la década de los 70. El movimiento Hippie representó una forma de rebeldía pacífica que dejó conceptos como el amor libre, la paz individual, la igualdad y el cuido por la naturaleza, transformaron la concepción de toda una generación e influyeron en cambios sociales estructurales. A pesar de que el consumo de sustancia psicoactivas fue perjudiciales para la salud de los jóvenes, el legado que dejó el movimiento Hippie perdura hasta la actualidad.  El cuestionamiento a las normas tradicionales permitió saltar las barreras del conformismo para alcanzar cambios significativos. Construyendo sociedades más resilientes para enfrentar sus diferencias desde la vía pacífica. 

Roberto Antonio Castro 

En los años 60, el rock y la cultura Hippie fueron elementos que influenciaron la construcción de la identidad de “El Beatle”, un adolescente creativo que vivía de una manera tranquila, dirigida por conceptos de felicidad y satisfacción personal.

El Beatle fue un personaje que alzaba el estuche de su bajo, se lo colocaba en su espalda y salía a recorrer las calles polvosas de su pueblo. Al estilo de Jonh Lennon, con sus pantalones acampanados, camisa manga larga y botas de plataforma.  Su singular forma de vestir atraía las miradas penetrantes y el murmullo de los habitantes, quienes le atribuían adjetivos como “anomalía”, “rebelde”, “sin modales” y “ajeno a las buenas costumbres del lugar".

En una entrevista con José Flores, habitante de El Congo, explicó las concepciones que la población tenía sobre “El Beatle”, relatando: “Lo catalogamos como una persona que consumía droga, y vago, que no hacía nada, que no trabajaba. Pero… la realidad no era esa porque yo… preguntando, investigando sobre su persona me aseguraron que él no consumía ninguna droga".

Por otro lado, Samuel Castro, habitante de la colonia Las Brisas de El Congo recordó una de las experiencias que vivió Roberto Castro con la Guardia Nacional de El Salvador, narrando: “En cierta ocasión, la Guardia optó por cortarle el pelo con un corvo”. Este hecho, deja en evidencia como se transgredían los derechos individuales y la libertad de expresión de la juventud, constituyéndose en una práctica habitual de las autoridades. En este sentido, se utilizaba la fuerza para imponer las normas conservadoras de la sociedad, con el objetivo de inhabilitar cualquier forma de expresión.

Samuel Castro, agregó a su narración, la actitud que adoptó El Beatle frente a la violación de sus derechos individuales, explicando: “Vino él se cortó el pelo al rape y se pintó un signo de amor y paz en la coronilla. Él pasaba enfrente de ellos para darle entender lo rebelde que era”.  Esta acción proyecta a Roberto Castro con una identidad propia, de carácter fuerte y convicciones firmes, capaz de sostener sus ideales frente a la represión.

Roberto Antonio Castro, fue un joven que creció rodeado de ideales diferentes a los que predominaban en la sociedad. La construcción de su identidad se vio influenciada por la cultura Hippie, que le ofreció una visión más liberadora del mundo, llevándolo a alejarse de las costumbres tradicionales para experimentar nuevas formas de pensamiento. De esta manera, logró construir un estilo de vida sencilla, en armonía con la naturaleza, su espiritualidad y creencias autóctonas.

Asimismo, el conjunto musical “Los Soles” se creó a partir del interés común de cuatro adolescentes. La banda surgió en auge de la cultura Hippie y el rock, un movimiento y género musical con gran riqueza cultural, influyendo en la adopción de una retórica más alternativa dentro de los conjuntos latinoamericanos. El Salvador no se quedó exento de este fenómeno, ya que se proliferaron una diversidad de bandas con un gran talento musical. A pesar del devenir histórico, el legado de los sonidos envolventes y experimentales de los años 60, influyó en la consolidación del reconocimiento de las bandas salvadoreñas, las cuales perduran hasta la actualidad. Inspirando a las nuevas generaciones a explorar en la música un medio de identidad.

La rebeldía que caracterizaba a Antonio era un reflejo de las convicciones que tenía sobre la libertad individual y el rechazo a las normas sociales. Su autenticidad se manifestaba en la forma de identificarse, expresarse y relacionarse con su entorno, convirtiéndose es uno de los propulsores del cuestionamiento de la cotidianidad. En este sentido, El Beatle desafío los esquemas tradicionales de la sociedad, influyó en la concepción de los jóvenes para adoptar nuevas formas de vida. 

En una entrevista entablada con Joaquin Diaz, habitante del distrito El Congo, recordó con nostalgia en sus ojos, su anhelo por aprender a tocar guitarra cuando era un niño. Tras evocar los momentos en el que él escuchaba los ensayos del conjunto, expresó: “Yo estaba bien chamaco y yo quería aprender a tocar guitarra, siempre andaba vigilándolos en las tocadas que hacían. Ellos no me ponían coco porque yo era más joven que ellos.  Pero con el transcurso del tiempo yo compré mi guitarra, yo quería tocar también, porque yo desde chamaquito, traía una sensación bien bonita cuando veía una guitarra en una vitrina. Cuando tocaba en sexto grado le decía a mi abuela: -Cómpreme una guitarra…”.

Diaz, agregó a su relato la respuesta de su abuela: “Ella me contestaba… “¿Para qué quieres una guitarra?, para que te hagas zumbetero, bolo. Antes eran así los padres de uno, los abuelos eran bien rústicos. No sabían que ese era un arte”.

Roberto Antonio Castro, fue una persona que destacó por su alegría y carisma. El Beatle fue un músico, zapatero y confeccionista de ideas revolucionarias, quien rebobinaba el cassette de la habitualidad del distrito. Él era una persona que atraía las miradas por donde sea que pasara, alguien que a su paso provocaba reacciones contrapuestas. Castro se alejaba de los estereotipos y los estándares sociales impuestos por la mayoría, sus principios eran la libertad individual y la búsqueda constante de la armonía.

“La época de los 60 fue para él la gloria de su vida. Él se definía como una parte rebelde de la sociedad, vistiendo a su capricho, no a lo que la sociedad consideraba.  Lo que él siempre decía era: “Debes ser creativo contigo mismo, debes sentirte feliz y crear tu propia personalidad”. Dijo Samuel Castro, antes de despedirse y caminar hacia la parroquia Santiago Apóstol, cuya silueta se mezcló entre los feligreses. Una melodía se escucha a los lejos “Let it be”, como si emergiera de otros tiempos. 

Conclusiones

“El Beatle” fue un personaje que contribuyó a que se transformara la cultura de la comunidad de El Congo, dado que los jóvenes comenzaron a adoptar una conciencia crítica sobre la manera individual en la que podían desenvolverse, construyendo una identidad más auténtica, libre de restricciones sociales.

La cultura Hippie continúa siendo un referente para las sociedades contemporáneas porque sus valores han sentado las bases de las luchas de los movimientos sociales actuales. Entre estas, se destacan la defensa de los derechos humanos, la protección de los recursos naturales, la libertad individual, la igualdad de género y la justicia social. Sin duda, su legado perdura, con la continua irrupción de las normas sociales tradicionales. Promoviendo así que las nuevas generaciones adopten una conducta crítica y reflexiva sobre su entorno. 

Durante los años 60, el género de música popular del momento fue el rock, el cual no solo supuso una transición musical con sonidos más experimentales, sino que conllevo a cambios sociales y culturales. La música fue un canal para darle voz a una generación inconformista frente a problemas sociales como la violación de los derechos humanos, la desigualdad y la injusticia social.



[1] Agradecimientos al Dr. Oscar Martínez Peñate -Carcacho-, oriundo de El Congo, vivió en la Farmacia América, fue una fuente de primera mano para la elaboración de este artículo, asimismo, él realizó las entrevistas a personas de El Congo de la época del Beatle, por ejemplo, a Samuesl Echamelgato, Chepepunta, Tancho, Elías Nolasco y a Mario Huezo.