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Publicación del Foro de Reflexión sobre la Realidad Salvadoreña – FORES–

No. 13, enero - abril, 2026   Revista cuatrimestral. San Salvador, El Salvador, Centroamérica

 

Memoria histórica: Retos, reflexiones y esperanzas

 

Historical memory: Challenges, reflections, and hopes

Este trabajo tiene la licencia

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Recibido:   15/11/2025

Aprobado: 21/12/2025

 

Dirección de Memoria Histórica del INABVE

memoria.historica1@inabve.gob.sv

 

 

 

 

Resumen

El Instituto Administrador de los Beneficios de los Veteranos y Excombatientes -INABVE- a través de la Dirección de Memoria Histórica, está llevando a cabo un esfuerzo mediante la compilación de memorias de veteranos, excombatientes, población relacionada y personas con discapacidad, con los cuales se busca tener una dimensión holística del pasado conflicto armado, reconocer causas, luchas y sobre todo repensar e incidir en la forma en la que se recuerda el acontecimiento social de una manera crítica y reflexiva desde el presente.

 

Abstract

The Institute for the Administration of Veterans' and Ex-Combatants' Benefits (INABVE), through its Historical Memory Department, is compiling the memories of veterans, ex-combatants, related populations, and people with disabilities. with the aim of gaining a holistic view of the past armed conflict, recognizing causes and struggles, and above all, rethinking and influencing the way in which this social event is remembered in a critical and reflective manner from the present.

 

Identidad y Memoria Histórica

Antes de plantear el concepto de memoria histórica, es indispensable identificar algunos elementos que confluyen en su construcción. Bajo este tema, la identidad juega un papel fundamental en la construcción de las memorias, el compilador de del libro Cuestiones de Identidad Cultural, menciona:

Porque las identidades se construyen dentro del discurso y no fuera de él, debemos considerarlas producidas en ámbitos históricos e institucionales específicos en el interior de formaciones y practicas discursivas específicas. (Hall, S, 2009, p.18)

Al finalizar el conflicto armado —y aun durante él— se desarrolló un conjunto de escritos y narraciones provenientes de excombatientes y veteranos. En ellos se emprendió la construcción de discursos basados en ciertos elementos identitarios propios de cada sector al que pertenecían, pero también condicionados por la intencionalidad de dicha narrativa. Sobre este proceso, Eric Ching realiza un análisis y plantea el concepto de “comunidades de memoria”:

Cada comunidad se define de acuerdo con una narrativa propia y coherente que sus miembros utilizan de manera muy consciente. Entre otras similitudes, los narradores de cada grupo incluyen y excluyen los mismos elementos, utilizan un estilo y una estructura narrativa comunes, presentan planteamientos aproximadamente idénticos, abordan la historia salvadoreña de la misma manera, ofrecen valoraciones análogas de ciertas personas y organizaciones. (Eric Ching, 2022, p.25)

Estas narrativas se van reforzando con la confrontación con el otro; una de las críticas a dichos escritos, es que hay otros grupos que “no se sienten incluidos” en dichas narrativas, y estas son las que deben irse integrando en la construcción de la memoria histórica; como lo plantea la sociología Jelin, en su trabajo sobre la memoria:

El análisis de la memoria implica un primer reconocimiento: que se trata siempre de memorias plurales, en espacios de conflicto y lucha. Cuando participan en las luchas por las memorias en la esfera pública, hay por parte de los actores la intención o voluntad de presentar una narrativa del pasado, y las luchas son por intentar imponer su versión del pasado como hegemónica, legítima, “oficial”, normal, o parte del sentido común aceptado por todos/as. (Jelin,2020, p.344)

El reto es trascender estos espacios de conflicto y lucha, en cambio aprovecharlos y hacerlos nuestros.

¿Memoria Histórica? 

El concepto de memoria histórica se encuentra en constante discusión con relación a su definición, ya que contrapone dos elementos: el recuerdo y  la historia que para Marc Bloch, es el estudio de la acción humana en el tiempo y por tanto la función del historiador es rastrear las huellas del pasado para reconstruir las causas y consecuencias de los acontecimientos. Aguilar Fernández, comenta: 

(…) no consideraremos como memoria histórica todo acontecimiento del pasado que, de una u otra forma, haya quedado registrado en los múltiples recipientes de memoria (tipos de memoria, olvidos, silencios), sino tan sólo aquellos que tengan una relevancia inmediata y algún tipo de influencia sobre el presente. (Aguilar Fernández,1995, p.55-56)

 Si bien, el concepto “memoria histórica” resulta en alguna medida contradictorio, es el concepto elaborado y utilizado por aquellos actores sociales, que no se reconocen en las narraciones oficiales o impugnadas, y buscan a través de ella una reivindicación de su participación dentro de sucesos históricos recientes, en el caso específico de El Salvador “el conflicto armado”.

Entonces, ¿qué distingue a la memoria histórica de la historia?; ¿que aquélla es historia recordada o recuerdo institucionalizado?; ¿qué es lo que otorga relevancia, en cada momento, a la memoria colectiva? Creemos que es su vigencia en cada período histórico concreto lo que aporta entidad a la memoria colectiva. (Aguilar Fernández, 1995, p.43)

Es ahí donde radica la importancia la Dirección de Memoria Histórica , que a través de los testimonios de veteranos, excombatientes, los actores sociales, excluidos por la “historia oficial”, narran y reflexionan sobre  las causas y consecuencias del conflicto armado, elaborando sus propios análisis, permitiendo con ello una visión holística de dicho acontecimiento y sobre todo la reivindicación de cada uno de las entidades que participaron  o se vieron envueltos dentro del conflicto armado salvadoreño. Reyes (2024), comenta:

 ¡Así es!, viera que me siento muy, pero muy orgulloso, de este proyecto del INABVE porque han tomado en cuenta, a combatientes que yo creí que nadie daba un cinco, así, así; porque, los que son entrevistados, son los que están allá arriba, son los que fueron de la comandancia, grandes cargos; entonces, quien no sabe la vida de ellos.

Podemos identificar en el testimonio de Reyes, cómo dentro de su posición de excombatiente, no se siente reconocido en algunas comunidades de memoria (elites civiles, oficiales militares, dirigentes guerrilleros, guerrilla común), ya que las narraciones del conflicto armado se convierten en legitimadoras de figuras y hechos cronológicos.

Ahora, la Dirección de Memoria Histórica, busca a través de los testimonios del veterano y excombatiente su subjetividad e idiosincrasia, sobre todo su humanidad.

Sí, es necesario, porque como cada uno vivió su propia experiencia, (…) a mí me parece bien que podamos aquí, ustedes como me entrevistan a mí como militar, pueden entrevistar a uno de la guerrilla también, porque ellos tienen sus propias experiencias vividas, pero uno las veía, pero no las vivía, solo se oía, pero no se vivía lo que ellos vivían, ellos si saben cómo, la forma en cómo se organizaron, como comían. (Cruz, 2024)

La palabra memoria, la entendemos como una selección de sucesos, por lo que la identidad sostenida en relación con dichas narrativas juega un papel principal como se narran y su intencionalidad, por tanto, nos encontrados con una variabilidad de formas del recuerdo, por lo que no encontraremos una realidad específica, sino múltiples.

por lo tanto, no podemos hablar de memoria, sino de “memorias” que se entretejen en una multiplicidad de sucesos narrados de distintas formas, por tanto, dichas memorias pueden mantener en el presente otredades, por lo que la comprensión de “otro”, del “enemigo”, aun en el presente puede continuar replicándose.

La memoria histórica se activa, fundamentalmente, a través de la asociación de ideas. Esto es, si debido a ciertas circunstancias, reales, imaginadas o de ambos tipos, la sociedad percibe un paralelismo entre la coyuntura actual y otra del pasado, la memoria histórica comenzará a actuar en sentido aleccionador del presente, ya sea favoreciendo la repetición de instituciones o comportamientos que tuvieron éxito en algún momento, ya sea tratando de evitar ciertas instituciones y comportamientos (Aguilar Fernández, 1995, p.282)

Nuestra responsabilidad  

Ante la pregunta ¿seguiremos recordando?, la respuesta es un ¡sí!, y es por esa respuesta afirmativa que recae en nosotros una responsabilidad con nuestro presente y el futuro, con relación a las memorias del conflicto armado, ya que, a partir del reconocimiento de las múltiples formas de narrar, debemos reconstruir nuevos filtros de información, que nos permitan transformar nuestra multiculturalidad:

El “verdadero” multiculturalismo seria la utopía de un neutral marco legal universal que permitiera a cada cultura particular afirmar su identidad. Lo que hay que hacer es cambiar todo el campo, introducir un universo totalmente diferente, el de una lucha antagónica que, en vez de producirse, rompe a cada comunidad desde dentro, de manera que el vinculo “transcultural” entre comunidades sea el de una lucha compartida. (Zizek, 2012, p.66) 

La trampa del multiculturalismo radica en que la glorificación de la diferencia no busca la integración del otro, sino que únicamente lo reconoce, lo visibiliza, pero no lo integra, legitimando antiguas alteridades en relación del otro “enemigo” “malo” “quien atenta contra mi territorio”.        

La transformación de la visión sobre el otro diferente al nosotros, no se basa en asimilar para que se parezca al nosotros, sino integrar al otro en una realidad compartida, Fornet-Betancur, comenta:  

La interculturalidad no apunta pues a la incorporación del otro en lo propio, sea ya en sentido religioso, moral o estético. Busca más bien la transfiguración de lo propio y de lo ajeno con base en la interacción y en vistas a la creación de un espacio común compartido determinado por la con-vivencia. (Fornet-Betancur, 2020, p.32-33) 

 Los espacios dados para el dialogo y la convivencia, se encuentran en un proceso de construcción por parte de la población entre veteranos y excombatientes, esto no significa que se ha transcendido lo multicultural, no necesariamente es así, ya que hasta el momento aún existen reminiscencias de la otredad, en relación a la población civil, los discursos de las comunidades de memoria permean aun los microrrelatos. 

 Tenemos que Tratar de buscar una armonía, por lo que, a estas alturas, transcurrido 32 años de los acuerdos de Paz, se vislumbra la necesidad de construir una reconciliación entre ambos sectores, en aras de consolidar una paz duradera, con el fin de que las actuales y nuevas generaciones puedan vivir en un clima de verdadera paz, lo cual nos lleva a pensar que pueblo que no conoce su historia, está condenado a repetirla (Rodríguez, 2024)  

 

Conclusiones

Las memorias sobre el conflicto armado, documentadas por la Dirección de Memoria Histórica del INABVE, deben ser un instrumento   generador de reflexiones y sobre todo herramientas claves para volvernos observadores eficaces del presente. La observación debe estar de la mano con la acción, la participación y sobre todo la transformación de la realidad. 

Sin memoria no existimos, no tenemos puntos de referencia y nos perdemos en una nebulosa inútil. Y sin responsabilidad no actuamos debidamente ni somos conscientes de lo que debemos hacer. (Bestard, 2022)

Comprender el pasado nos permite estar alertar en el presente, aunque recordemos que los hechos sociales no se repiten esencialmente de la misma manera, pero es en la reflexión de las causas y en las consecuencias de estos, los que nos permiten con más habilidad identificar circunstancias que podrían pasar; es por ello por lo que las memorias deben de movernos hacia el presente y no retornarnos a un pasado nostálgico.

Los silencios que aún prevalecen sobre el pasado, continúan manteniendo esa nebulosa, imposibilitando tener una reflexión del presente, pero la existencia de esos silencios son una muestra en que las alteridades y las multiculturalidades aun prevalecen en el presente y que aun  nos hace falta mucho por avanzar, el cual  es una tarea, no de los sectores, sino  de una ciudadanía que debe estar dispuesta a construir narrativas interculturales que nos conduzcan  hacia una  reconciliación  nacional generalizada.

 Este diálogo no tiene que ser sólo cosa de los líderes culturales, sino que empieza en las escuelas, los barrios, los lugares de trabajo. Hacer intercultural la vida cotidiana es asegurar que cada cultura dará lo mejor de ella, por eso la integración en la ciudadanía ha de hacerse desde el diálogo intercultural de la vida diaria. (Cortina,2006, p.14) 

 

Referencias bibliográficas

Aguilar Fernández, P. (1995) La Memoria histórica de la Guerra Civil Española, 1936-1939: un proceso de aprendizaje político [Tesis doctoral Universidad Nacional de Educación a Distancia] https://www2.march.es/bibliotecas/publicaciones/ficha/fjm-pub/1135 

Bauman, Z. (2017) Retropia. Paidós  

Bestard, j. (10 de junio de 2022) Somos memoria y responsabilidad. Ultima Hora. https://www.ultimahora.es/opinion/tribuna/2022/06/10/1744563/somos-memoria-responsabilidad.html 

Fornet-Betancur (2001) Hacia una transformación intercultural de la filosofía: Ejercicios teóricos y prácticos de filosofía intercultural en el contexto de la globalización. Editorial desclée de brouwer 

Hall, S. & du Gay, P. (2019) Cuestiones de identidad cultural. Amorrortu 

Mead, M. (2019) Cultura y compromiso: Estudios sobre la ruptura generacional. Gedisa 

Todorov, T. (2008) La conquista de América. Siglo veintiuno  

Zizek, S. (2012) Viviendo el final de los tiempos. Akal 

Jelin, E. (2020) Las tramas del tiempo. Familia, género, memorias, derechos y movimientos sociales. Fondo de Cultura Económica.