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Publicación del Foro de Reflexión sobre la Realidad Salvadoreña – FORES–
No. 11, mayo - agosto, 2025 Revista cuatrimestral. San Salvador, El Salvador, Centroamérica
“This is the U!” A critical approach to the concept of university
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Este trabajo tiene la licencia
Recibido: 08/03/2025 Aprobado: 20/04/2025
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Aldo Francisco Hernández Aguilar[113]Universidad de El Salvador Docente e investigados |
Reflexión vital desde la Facultad Multidisciplinaria Oriental.
Introducción
Al abordar el concepto de universidad, esencialmente, no se está hablando directamente de su infraestructura material o inmaterial; física o virtual; equipo docente, sus jefaturas académicas, instructores o cualquier relación directa que los involucre, ni siquiera
principalmente a autoridades, personal administrativo, relaciones jurídicas o burocráticas; mucho menos, se señala a la serie de valores, principios, preceptos o normativas sostenidos y registrados o planes metodológicos de estudios determinados; tampoco solo a los profesionales exestudiantes; sino, justamente son los estudiantes siendo-estando ahí, como el centro primario de atención, pensamiento y acción efectiva, esa multitudinaria cantidad de personas construyendo su propia teoría-praxis; lo cual, no obsta que dichos elementos no sean importantes o se soslayen al configurar su definición, sino, implica, reconocer la estructura vital en sus justas dimensiones de la universidad, ya sean muros físicos o virtuales.
Cuerpo
Universidad = Estudiantes
En realidad, a lo que se define constitutivamente una universidad, expresado de manera sencilla, a saber: estudiantes y todas las relaciones que ellos están determinando mientras son y están. La clave de la identidad de una universidad son los estudiantes mismos, son ellos “siendo-ahí”, retomando un concepto de Heidegger. Son ellos siendo constructores de su aprendizaje, son ellos siendo guiados en su propio camino científico, son ellos decidiendo sus autoridades, son ellos, relacionándose con sus profesores; creando sus organizaciones; protestando; haciendo huelga; siendo autoempoderados en el ejercicio de sus derechos y deberes; denunciando abusos de autoridades o profesores; estando vinculados con los valores educativos superiores dentro o fuera del recinto físico o nexo sincrónico virtual, así, la universidad, son los estudiantes mientras lo son, estrictamente.
Implicaciones de la clarificación del concepto.
1- Acciones efectivas de transformación.
Dicho lo anterior, entonces, la prioridad, de quien pretenda fundar, construir o transformar una universidad, para el caso la Universidad de El Salvador (en adelante, U), deberá ir más allá que prescribir o mantener un impecable cuerpo escrito de leyes establecidas, más que cambiar a uno que otro catedrático, más allá que insertar a una u otra autoridad, mucho más que privilegiar a un sector u otro (sea administrativo o profesional no docente); sino, más bien, ubicar como eje de acción central a los estudiantes, empoderándolo, organizándolo, mediante leyes, metodologías pedagógicas (más precisamente, andragógicas) actualizadas, procedimientos administrativos y modernización de instalaciones físicas, todo, ello enfocado en los intereses de los mismos.
2- Causalidad precisa de la problemática
En relación directa a lo expresado, se puede inferir que la mayoría (por no decir todos) las anomalías que se han suscitado históricamente y actualmente, han surgido al haber distorsionado tal aproximación, en otras palabras, se ha fracasado, cada vez que: el estudiante mismo ha sido y es apartado del centro de atención en la intervención universitaria; se ha enfocado únicamente en cambios materiales infraestructurales-tecnológicos sin atender problemáticas esenciales estudiantiles; han tomado preeminencia los derechos del cuerpo docente en detrimento del alma estudiantil; la prioridad han sido los juegos de poder por rectoría, decanato, jefaturas manipulando a los estudiantes; el afán ha sido crear y preservar cuerpos legales que beneficien a grupos de poder para valerse de sus cargos y beneficiarse sea monetariamente o politiqueramente; si el énfasis ha sido priorizar a sectores administrativos, sector profesional no docente o hasta politiqueros partidarios en detrimento de los intereses de los estudiantes, todo ello, genera una desnaturalización de la universidad en su carácter esencial, cuyo centro son los estudiantes organizados.
3- Identidad política de la universidad
Al definir y ampliar el concepto “universidad” de la manera anterior se ha evidenciado el carácter político de la misma, donde las principales decisiones sobre su propia educación superior, tanto en lo académico, administrativo y normativo recaen directamente sobre estudiantes. Dicho en términos operativos, en el área pedagógica-metodológica prima el estudiante en toda su integral participación, así, el profesor debe establecer una conexión orgánica con el equipo de facilitados de su aula de tal manera que hasta en el detalle más indirecto didáctico, se evidencia la decisión de ellos; en el área jurídica-normativa se debe expresar claramente la voluntad del estudiantado tanto en términos activos al construir y discutir su formulación mediante sus representantes (y, hasta aspirar una consulta masiva estudiantil para cada reactivo legal), como pasivamente, al encontrarse artículos que favorecen el poder en el estudiante al dirigir la universidad. Así, al enfocarse en la gestión del poder por los estudiantes como manera de construir universidad se abre un tema no solo de reingeniería legal orgánica universitaria, sino una depuración de prácticas anómalas, corruptas y antidemocráticas, aunque no registradas si parte de la cotidianidad. Todo ello como parte de un esfuerzo de configurar la identidad más precisa de la universidad para guiarla hacia un protagonismo que transforme su realidad nacional.
4- Estudiantes, centro primario en la red conceptual estratégica
Por tanto, en el análisis de la identidad orgánica de universidad, descubrimos a los estudiantes y sus relaciones con profesores, autoridades académicas, cuerpo normativo, administrativos y profesionales graduados desarrollando su aprendizaje de la realidad para transformarla. Donde cada una de ellas obtiene su propio valor y ocupa su respectivo ordinal en las prioridades de atención. De esta manera, cuando los estudiantes se vinculan bilateralmente con los profesores reconocemos el núcleo vital universitario; al asociar a los estudiantes directamente con sus autoridades académicas, descubrimos el aparato político crítico efectivo que gestiona el aprendizaje integral, al conectar activamente a los estudiantes con el cuerpo normativo se vislumbra la construcción de la verdadera democracia participativa, de la misma forma, aunque sea secundariamente se interactúa con administrativos y exestudiantes se amplía el espectro de influencia de la universidad en la sociedad que la hace posible.
Conclusión
Toda esa reflexión nos muestra la perspectiva de la complejidad del yerro actual universitario, en que ha fallado la U, como se ha atrasado, donde está el esencial error, lo que falta para llegar a ser una de las mejores universidades de la región, que se debe transformar, potenciar, mejorar y eliminar, etc.
[113] Profesor Universitario de anatomía microscópica en Universidad de El Salvador, Facultad Multidisciplinaria Oriental, Coordinador de Clínica Metabólica y médico consultante en Unidad Médica ISSS Moncagua, Doctor en Medicina, Maestro en Métodos y Técnicas en Investigación Social, Posgrado en Pedagogía.